lunes, 14 de septiembre de 2009

Tempo cap 1(8)

- Que tal estas?-susurro, se quedo esperando recibir alguna clase de respuesta. Solo obtuvo un silencio.- Silvia, estábamos preocupados.
- Que haces aquí?- es lo único que se me ocurrió decir.
- Silvia, por favor… eso no importa. Importas tú. Lo que te paso ayer.- se quedo pensativo, acto seguido dijo.- No digas nada, te traeré algo para que comas. Ahora vuelvo.

Y en menos de un minuto habíamos acabado aquella conversación. Se levanto y salió de la habitación. Aprecie la soledad en la que me había dejado, y en la que me gustaba sentirme desde hacía mes y medio, en la que había decidido sentirme desde que desperté del coma. Desde que ella desapareció. Mire a mi alrededor, en mi habitación todo estaba igual, salvo por las dos sillas de más que había. Alguien debió subirlas durante el tiempo en que me quede inconsciente. Para ser sincera, tenía algunas preguntas que quería resolver… pero de momento, seguí apreciando esa soledad. Andrés no tardo mucho, enseguida llego con una bandeja, un vaso de agua, y un plato con algo de comida. Lo cierto es que no tenía mucha hambre; pero decidí comer.
Nunca me había comportado como una niña malcriada, y si quería volver a estar en soledad no me quedaba más remedio que dejarme cuidar, aunque Andrés no fuera el ideal para ello. Así que acepte que me trajera la comida, y acepte el tomarme las capsulitas que me ofreció tendiéndomelas en las manos. Termine con todo y le mire fijamente.

Había perdido la cuenta del tiempo que hacía que no le veía, demasiado quizá, no lo sabía. Me sentía culpable de que estuviera allí. De hecho el no debía estar allí Se había vuelto a acercar a la ventana y seguía mirando fijamente por ella. Entonces fue cuando las palabras salieron solas de mi boca:

- Deberías marcharte. No hace falta que estés aquí.- dije yo con la voz algo temblorosa, temiendo la reacción que pudiera tener.

No dijo nada. Se hizo un silencio algo incomodo. Entonces volví a dirigirle la palabra.
- Deberías de estar con Andrea. No necesito que estés aquí.- esta vez hable en un tono más duro, dentro de todo lo fuerte que me podía hacer.
- Así que se trata de eso, ¿no? De que estoy con Andrea. De que me vaya con ella. No lo entiendo Silvia.- Dijo con un tono bajo de voz. Entonces le conteste:
- ¡¡No!!.- Grite sin darme cuenta.- ¡¡No se trata de eso!!

Fue en ese momento, cuando se giro, me miro fijamente y dijo, en tono pausado y casi susurrando,:
- Entonces de que se trata Silvia, explícamelo porque no entiendo porque lloraste en el baño el otro día, y no entiendo tu estado de abstracción en todo momento. Y mucho menos entiendo el ataque de ansiedad que te dio hace tres dias.No tengo que explicar nada. Es solamente que estoy cansada, el trabajo me ha tenido absorbida mucho…- Como era posible que mintiera con tanta facilidad?.- En serio, estoy bien, no necesito que nadie se quede - conmigo.- Nueva mentira, desde el accidente esto se había convertido en una costumbre.
- Lo siento Silvia, pero no puedo creerte. – Lo dijo con un tono apesadumbrado.-
- Entonces, que haces aquí? Si crees que te miento, porque estás aquí, en esta
habitación.
- No lo sé.- se hizo un silencio.- Te juro que no quiero molestarte, pero sé que algo en ti no es igual que antes. Y sé que no debo estar aquí; pero hay simplemente algo que me retiene.
Intente incorporarme, pero era inútil, no podía. Era como si estuviera anclada en esa postura en la cama. Andrés seguía en el mismo sitio y con la misma postura. No sabía que hacer ni que decir, al igual que yo. Era una situación un tanto incomoda, y habría dado cualquier cosa por no tener que vivirla. El silencio se vio interrumpido por una melodía aquí estoy yo para hacerte reír una vez más, confía en mi deja tus miedos y ya verás. Aquí estoy yo con un beso quemándome los labios, es para ti, puede tu vida cambiar, déjame entrar. Le pido a dios, que una estrella azul, viaje hasta ti y te enamore su luz, aquí estoy yo…. Era un móvil, el de Andrés, lógicamente yo en mi intento de abstraerme del mundo había apagado el mío. Miro la pantalla mientras la melodía seguía sonando; lo cogió, no sin antes salir de la habitación.

Por la melodía que sonó, supuse que sería Andrea, y que por ese mismo motivo salió fuera de la habitación para hablar… Escuche algo, no mucho, del estilo estoy bien, que has hecho hoy, y poco más… A si, debió preguntarle que donde esta, porque contesto una especie de mentira, algo así como que estaba en su casa, con algo del trabajo… no sé, me pareció oír.

Me hice la dormida antes de que volviera a entrar, no me apetecía seguir en la misma habitación que él , como tampoco me apetecía volver a seguir la conversación en el mismo tono de antes. Si fingía dormir, seguramente, no me molestaría. Y es lo que hice… fingir, o creo que me quede dormida… porque cuando volví a abrirlos había cambiado el relevo. Ahora está allí, Susana, sentada en una silla leyendo….se había rizado el pelo, solo le había visto así una vez, y lo cierto es que no le habían dado buenas opiniones. Me alegraba que estuviera así, estaba realmente guapa. Me desperté sigilosamente para no entorpecerle la lectura, pero dio igual, en el momento en que moví uno solo de mis parpados ya la tenía con la vista fija en mí. Resolví:

4 comentarios:

Ynelvis dijo...

Que bueno que hayas escrito.. :) estaba ansiosa por leer el capi. Estuvo muy bueno.. sigue asi. besos.. Cuidate..

Maria Bel dijo...

Me encanta :)

forever_28 dijo...

sube pronto otro capitulo por favor ! Me encantan tus novelas... besos

Anónimo dijo...

ME ENCAnTA!!!! la manera ela que escribes transmite deasiado sentmiento ...lo uy si taleto mujerr... metienes conel amaen un hilo!! enserio enserio que me ncantaa!! su pronto que esto si es calidad :)



DAni...!!