sábado, 24 de octubre de 2009

capitulo 2 (3)

Sabia que siempre sentiría por él. Le mire fijamente, intentando aguantar su mirada y acto seguido dije:
- Bueno, come algo, voy a la ducha.- en tono más bajo dije.- ah! Y… gracias por todo.
Salí corriendo antes de que pudiera decir algo que me incomodara algo más de lo que ya lo estaba. Subí las escaleras y entre al cuarto de baño. Me desvestí y me metí bajo el chorro de agua fría. Me lave el pelo y enjabone bien mi cuerpo, acto seguido me aclare y salí para secarme. Mi corazón volvía a latir con fuerza, pero esta vez estaba segura que no me daría un fuerte ataque de ansiedad.

Salí del cuarto del baño hacia mi habitación enfundada en una toalla. Entre en mi habitación y cerré la puerta. Abrí el ventanal de par en par y me cambie. Sin duda me encontraba mucho mejor, pero aun no estaba recuperada del todo. Sentí que me mareaba un poco, me senté en la cama. Cuando me encontré mejor, me levante y hice mi cama. Acto seguido baje abajo. Baje las escaleras poco a poco, evitando hacer demasiado esfuerzo para evitar así que me diera otro mareo. Cuando cruce el umbral del salón él estaba sentado en el sofá con el ordenador encendido y hablando por teléfono. Pase sigilosamente descalza y me dirigí a la cocina a beber algo de agua. Saque una jarra al comedor para que Andrés la tuviera. Ya había terminado de hablar por teléfono. Me miro fijamente, y acto seguido volvió a fijar su vista en el ordenador.

Le mire fijamente y con aire autoritario le dije:
- Descansa, por favor.
No hizo falta decir nada mas, se resigno… Se quito las gafas y se recostó un poco sobre el sofá frotándose los ojos, en menos de diez minutos había caído completamente rendido al sueño. Yo volví a dirigirme a mi habitación, había traído un libro, me apetecía leer, y eso es lo que hice. Paso la tarde. Hacía un calor sofocante. Salí fuera a la calle, para tomar un poco el fresco. Estaba cansada de que me trataran como una invalida o algo parecido. Estaba distraída, disfrutando de la suave brisa que hacia al anochecer cuando algo me saco de mis pensamientos. Era un móvil que sonaba, entre dentro. Era Andrea la que llamaba, lo supe por la melodía que sonaba, era la misma que había sonado la vez anterior, cuando fingía que dormía. Pensé en coger la llamada, aunque supongo que no era una buena idea. Decidí despertar suavemente a Andrés y hacerle que cogiera la llamada. No me dio tiempo, una vez que llegue al comedor Andrés ya estaba hablando por teléfono.

Pase por delante de él en dirección a la cocina, para preparar algo de comer, fingiendo que esta situación podía resultar normal, cuando en realidad no lo era y cuando para ser más exactos no quería que lo fuera. No soportaba la idea de que Andrés estuviera en la misma habitación que yo, y no lo soportaba porque inevitablemente, como tantas otras veces, la atracción era bastante grande.

Esta situación se había dado demasiadas veces y no me gustaba. Me producía tensión y ansiedad y sabia que no podría aguantar una noche mas con él; estando tan cerca y existiendo tanta distancia entre ambos. Por eso esa misma noche le pediría amablemente, después de cenar, que se marchara, que me encontraba los suficientemente bien como para cuidarme yo sola.

Me encontraba preparando una ensalada cuando me sobresalto su presencia mirándome fijamente. Creí que era el momento adecuado:

sábado, 17 de octubre de 2009

capitulo 2 (2)

Estimados seguidores: Lamento haberos tanto tiempo sin actualización, pero recientemente he empezado un curso de postgrado y me coge mucho tiempo. Seguramente no actualize tan seguido, pero no os preocupeis que os seguire deleitando con mi novela; además,debo deciros que aqui nada es lo que parece.... En fin, muchisimas gracias por seguirme y comentar. Un beso enorme!
Acto seguido, me giro y me dejo mirándole a él, me dio un beso en la frente y me llevo hacía la cama. Me tumbo, y solo dijo:
- Descansa. Estaré abajo.

Salió por la puerta, y no miro hacia atrás, dejándome en la habitación. Poco después, caí en un profundo sueño.

Esa noche no soñé con el accidente, cada noche que dormía tranquila era como ganar un premio… aunque para mi, el único premio llegaría cuando lograra entender que paso aquel día en el que quede en coma.

Desperté.

Me encontraba mucho mejor, supongo que el hablar con Andrés mejoro mi situación, mi autoestima… pero no quería volver a sus brazos, no porque no lo sintiera, sino porque había otra persona. Salí de la habitación, descalza. Baje las escaleras, despacio; si Andrés estaba durmiendo lo que menos quería era despertarle.

Pase por el comedor, para ir a la cocina, le mire, se había quedado dormido trabajando. Era como yo, creo, un adicto al trabajo. Le contemple en silencio, se que la noche anterior le hice daño, yo también hubiera querido quedarme con él en silencio, si no hubiera estado con alguien. Zarandee mi cabeza para volver a la realidad. Entre en la cocina, y prepare el desayuno. Era temprano. Deje el café preparado para cuando Andrés decidiera despertar. Ya había hecho demasiado por mí. Me tome mi medicación, decidí ser buena. Al encontrarme bien, pensé que no sería malo hacer un poco de ejercicio para que me diera el aire.

Subí a mi habitación y me cambie. Me puse mis pantalones cortos de hacer deporte, una camiseta y mis zapatillas. Agarre el mp3 y lo metí en el bolsillo trasero del pantalón. Antes de salir de casa deje una nota.

“He salido a correr un rato. Tienes café preparado, desayuna, por favor. Descansa, no es bueno que trabajes tanto. Un beso”

Subí sierra arriba. Después de tantos días encerrada en casa, el aire puro del campo me hacia bien. Me sentía más relajada y con más fuerza. Aunque también es cierto, que la medicación me dejaba algo atontada. Si darme cuenta, cuando mire el reloj, había pasado más de una hora, di media vuelta, de regreso a casa, no había cogido llaves, imaginándome que él seguiría en casa cuando volviera.
Cansada, toque a la puerta, no tarde más de cinco segundos en abrir la puerta. Y ahí estaba, con una cara de enfado y llevando una botella de agua en la mano. Esboce una sonrisa al tiempo que decía:

- Hola feo!. Has descansado?.- se que había cambiado de humor, repentinamente. Creo que el ejercicio me sentó bien.
- Te parece bonito? Que parte de que estas enferma y con medicación no entiendes?.- me hablaba en tono preocupado a la vez que paternalista. No pude evitar volver a sonreírle.
- Tranquilo, estoy mucho mejor, algo cansada, pero mejor. Y si , me tomado la medicación… ahora que lo pienso, suena a que estoy loca…
- Y encima te ríes… que parte de que estuviste en coma, inconsciente casi dos días no entendiste. Silvia, que no estás bien, aunque tú lo creas.
- Andrés, por favor, no me hagas sentir culpable, me apetecía correr un rato, solo eso. Si te quedas más tranquilo creo que voy a ir a ver al médico, pero por favor… por cierto, has desayunado, has descansado? Quedarte conmigo no te hace ningún bien. Y Andrea? tendrá ganas de verte.
- Pero que no estamos hablando de mi! Silvia, no cambies de tema.
- Que te tomes un café, y acto seguido te tomes una ducha, necesitas refrescarte. Y fin de la discusión!
Pase por delante de él con aire victorioso al mismo tiempo que me di cuenta la cara de resignación que ponía cuando subía a la ducha. Al menos había ganada una batalla. Para cuando salió de la ducha, ya le tenía la taza de café servida. Se acerco a mi poco a poco, titubeando. Cogió las tazas de mi manos y se me quedo mirando. Nuevamente aquella situación era demasiado incomoda, no por él, si no por mí. Irremediablemente aun sentía algo por él.

lunes, 5 de octubre de 2009

Capitulo 2 (1)

Estuve viendo la tele, mientras de reojo, miraba como trabaja, sin querer interrumpirle y sin querer molestarle… fue así como llego mi cansancio y cuando menos lo espere estaba durmiendo plácidamente. Solo noté que alguien me tapo con una ligera colcha. Volví a soñar con el accidente, esta vez algo distinto… otro momento… estaba hablando con ella, íbamos a menos de 100 km/hora, ella miraba la carretera, nos reíamos… y entonces, yo grite no!!!! Y en menos de un minuto nuestro coche daba dos o tres vueltas de campana…. Volvía a gritar no!!!!, no!!!!!

Me desperté sobresaltada, alguien me estaba sacudiendo leventemente, era Andrés, me encontré refugiada en sus brazos, mientras me daba un tierno beso en la frente…
- Silvia? Silvia? Tranquilízate, por favor… -Su cara parecía preocupado.
- Otra vez no.- es lo único que se me ocurrió decir…
- Otra vez no, que?.- repitió el.

Acto seguido note como mi corazón comenzaba a agitarse, y una lagrima comenzó a recorrer mi cara.
- Por favor, Silvia, que te pasa.- dijo el asustado.

No dije nada, para entonces mi cara estaba llena de lagrimas, una tras otra, me acordaba de la cara de ella, del coche, de las tres vueltas de campana. Andrés me sacudió levemente para que reaccionara, le mire, su cara estaba desencajada, me tire a sus brazos para refugiarme en el. Me abrazo fuerte, y me dijo, susurrándome al oído:
- Por favor, Silvia. Cuéntamelo, tenemos saber que te pasa. Estoy aquí.

No sé que es lo que me paso, no necesité cavilar si quería o no contarle mi accidente, simplemente las palabras fluyeron solas…

- Tuve un accidente hace un mes y medio.- tome aire, lo necesitaba para contarlo todo.- Fue bastante grave, iba con una amiga en el coche, era un día soleado, volvíamos de la playa, de pasar el día allí.- intente serenarme para no llorar mientras lo contaba.- íbamos hablando, ahora mismo no se dé que, con la música alta, y riendo, ella me estaba contando algo que hacía que no parábamos de reír… no íbamos a más de 100 Km/hora con el coche, no habíamos bebido; - mi voz temblaba contándoselo; hice un alto para tomar un poco de agua que me había traído Andrés.
- Estas bien? .- preguntó preocupado.
- Si.- conteste y continué hablando.-Andrés, no bebimos, era de día aún, y fue todo muy extraño, la carretera estaba despejada, y íbamos tranquilas… oh Andrés! Es que no lo puedo entender…
- Tranquila Silvia, no continúes si no quieres…
- No, necesito contarlo, es por todo esto por lo que estoy así, el ataque de ansiedad, el desmayo…- pare en seco, tome otro sorbo de agua y continúe.- Juró que no entiendo que paso, pero en menos de un segundo alguien venía de frente, y sin darnos cuenta nos dio… - estaba más nerviosa, empezaba a palpitarme bruscamente otra vez el corazón, deprimas.- El coche dio vueltas de campana… Ella perdió el control del coche, ¡¡nos habían dado de frente!!, creo que se quedó inconsciente en el momento, no se… Lo único que recuerdo después de aquello es despertarme en el hospital.
- Que paso Silvia?. Necesitas sacarlo para tranquilizarte, para seguir…
- Estuve dos semanas en coma.- su cara se desencajo en ese preciso instante, me cogió la mano y la apretó fuerte.- Dos semanas, Andrés; y lo peor de todo es que ella no está.- mis lagrimas afloraron nuevamente en mi cara.- Y no consigo entenderlo, no quiero hacerme a la idea de que está muerta.- Andrés me acerco a su torso y me abrazó con sus fuertes brazos.- no pude ni asistir a su funeral…

Me aleje de él rápidamente…. Estar a su lado, de esa forma, abrazándome, dándome todo su calor, me producía un inmenso dolor. Me gire dándole la espalda. El se levanto, y también se giro, únicamente acertó a decir:
- Lo siento Silvia, no era mi intención molestarte…- se hizo un silencio, entonces yo, me acerque a él, y apoyando una mano en su hombro, le dije, en lo que apenas era un susurro.
- Me voy a la cama, estoy agotada. Por favor, si quieres quedarte, no hace falta que me cuides. Duerme algo.

Y me alejé de el, subiendo las escaleras que dirigían hacía el primer piso de la casa que estaba estrenando. Me apoyaba en la barandilla a medida que subía, muy lentamente, uno tras otro los escalones, no quería caerme…

Mis lagrimas afloraron a medida que abría la puerta de mi dormitorio, donde sabía que nadie me estaría mirando. Me acerque a abrir el enorme ventanal que adornaba aquel ancho dormitorio y me apoye en la repisa. Respire profundamente varias veces, y disfrute de cómo la brisa de la noche acariciaba mi rostro, estaba abstraída en mis pensamientos. Un ligero escalofría recorrió mi cuerpo, note como alguien me empezaba a dar calor a medida que me rodeaba con sus brazos. No dijo nada, se quedo así, conmigo, algo más de cinco minutos. Al tiempo, sin romper la magia de aquel momento dijo en un tono leve de voz:
- Déjame estar así, contigo.- le conteste:
- Me duele …

martes, 29 de septiembre de 2009

TEMPO cap 1 (9)

- Ya voy yo, por favor, déjame. Me encuentro mejor.
- Vale, dijo Susana.- mostrando una sonrisa en su perfecta cara.
Me dirigía a la puerta, aunque caminaba un poco torpe. Me pare un segundo, para coger aire. Abrí la puerta y allí estaba él otra vez. Desgarbado y flacucho como siempre. Con ese pelo medio ondulado y sus gafas que tanto le caracterizaron cuando quería acordarme de él. En ese instante, no sé porque motivo me acorde de todo lo que había vivido con él, los buenos momentos, la primera vez que me besó, sacudí la cabeza levemente para vaciarla de esos pensamientos. En ese instante se acercó preocupado por si fuera a tener otro ataque, pero cuando vio que seguí en pie sonrió. Fue en ese momento cuando dijo:
- Hola, veo que ya estas mejor? Eso está bien. Significa que cambiamos el escenario.
- Si, estoy mejor. Que haces aquí? No tienes vida?
- Bueno, veo que sigues tan guerrera como esta mañana.- sonrió.- En fin, como verás no te libraras de mi tan fácilmente, y no, no me voy a ir, y me voy a quedar contigo esta noche… puedes ir haciéndote a la idea.

Mierda! Grite en mi fuero interno, le invite a pasar puesto que no tenía intención de marcharse. Siguió detrás hasta que llegamos al salón. Y allí estaba Susana, que se mostró totalmente indiferente como si nada pasara y se quedo con nosotros un rato. Estuve viendo la tele, mientras ellos hablaban por señas y movían los labios, pensarían que no me daba cuenta. Me hice la tonta.

Estaba a punto de anochecer cuando Susana dijo:
- Chicos, me encantaría quedarme un poco más, pero me tengo que marchar.-
-
Le hice un gesto con la mirada esperando que hiciera algo por mi, en plan de me quedo algo mas o convenzo a Andrés para que se vaya, pero nada. No hizo nada.

Acto seguido dije:
- Tan pronto.- intente darle lastima, pero no funciono.- Me vas a dejar sola?.- Susana sonrió y dijo_
- Tampoco estarás sola, te dejo con…- no dijo nada más, cogió sus cosas y salió antes de que pudiera replicar, o decir nada.

Siempre he odiado las encerronas, de tipo quedo a comer contigo y aparece otra persona, o vamos al cine y me llevo a mi novio y al amigo de mi novio, o cosas como, vamos a preparar una cena a cuatro… No me han gustado, siempre ha terminado saliendo mal; pero lo de Carla del otro día y lo de esta noche de Susana colmaban la paciencia de cualquiera.

No entendía en afán por dejarme a solas con Andrés, por todos era bien sabido que habíamos tenido una historia, mas bien escasa, pero una historia, y que el ahora tenía pareja, y que para más inri, yo conocía a su pareja y era realmente agradable y simpática. Era una situación que me confundía, me hacía estar incomoda y; siempre podía hacer como había hecho hacía unas horas, fingir estar dormida y hacer que él se cansara…
Le ofrecí que comiera algo, pero dijo que no, se había traído su portátil y estaba preparando algo para el trabajo, lo puso encima de la mesa y tenía unos papeles alrededor. Supongo que mi cortesía de esa misma mañana fue la que le sugirió que podía utilizar mi casa como despacho. No podía molestarme aquello, al fin y al cabo estaba algo tirante con todo el mundo y con el más que con nadie, y lo peor de todo, sin razón alguna.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Tempo cap. 1(8)

Antes de nada, quisiera hacer algo que pocas veces he hecho y es agradacer sinceramente vuestras muestras de apoyo y vuestros comentarios. Cada dia que alguien me comenta me hace realmente feliz; Gracias a todos por pensar que mis historias encierran sentimiento, que mi forma de escribir os transmite, gracias, porque como puse en mi bienvenida, unicamente vosotros haceis que crezca este blog... La verdad es que quisiera decirtos tanto, que ahora casi me quedo sin palabras. Gracias por todos aquellos que pasan tiempo en pasarse por aqui y dejarme un comentarios. Gracias a los que deciden que mi historia merece la pena y me siguen... Gracias a aquella personita que decidio recomendarme un dia en su blog. A esas personas que me comentan en cada entrada; a esa otra persona que aguanta que en todos mis comentarios le repita hasta la saciedad la pareja que debe formar la protagonista.
En definitiva, Gracias a todos. Cada comentario es un granito de arena a que esta novela crezca, a que esta historia encierre una ilusion especial. Os quiere esta escritora que cada vez que lee un comentario vuestro se pone loca de contenta. Un besazo.
- Hola.- dije tímidamente.- que haces aquí?, he dormido mucho.
- Hola guapa.- su tono era alegre. – creo que sí, que has dormido demasiado. Como te encuentras? Ayer nos preocupaste mucho, de hecho seguimos preocupados, algunos más que otros.
- Si? Espero que eso de que unos más que otros no lo digas por tu amigo.- dije algo seca.-
- Silvia, no seas así, por favor.Así como Susana, que después de tanto tiempo sin verle, decide auto invitarse a comer conmigo, teniendo pareja. Es que no lo entiendo. Y quedarse conmigo fingiendo que está preocupado. Susana, no seas a mí a quien me juzgues.- hice un alto en mi discurso, si seguía de esa manera era posible que me volviera a dar otro ataque. Continué.- diciéndome que no entiende que me está pasando. Es que no lo entiendo, y seguiré sin entenderlo.
- Eso será algo que tendrás que preguntarle a él, no crees?
- Es que yo no quiero saber nada de él. Es que a mí su vida me da igual, y lo que menos quiero es que se quede aquí cuidándome. Es que no lo quiero.
- Que es lo que te molesta? Nosotros tampoco sabemos que es lo que te pasa. No eres la misma, está bien que haya pasado tiempo sin vernos, pero tu cara no es la misma, tus ojos no son los mismos.
- Sí que son los mismos.- a quien pretendía engañar, si yo misma sabía que no era la misma. Si en mi vida habían pasado demasiadas cosas como para que yo estuviera bien.
- Bueno, sea lo que sea lo que te pasa con Andrés tendrás tiempo de hablarlo esta tarde, porque va a volver, y piensa quedarse contigo toda la noche.- no dije nada, espere para decir algo coherente.
- Si no queda más remedio… y ahora, dime una cosa, me tenéis permitido levantarme o es de extrema obligación que me quede tumbada?
- Ja ja, claro que te puedes levantar, de hecho creo que llevas dos días enteros en cama.- dos días en cama!!! No me lo podía creer, tanto había dormido?? Y tanto había permanecido inconsciente??.-
- Cuanto tiempo permanecí inconsciente?- pregunte con sigilo.-
- Pues casi un día, pero tranquila, el médico te dio una especie de sedante para que descansaras, dijo que tenias la tensión por las nubes al igual que las pulsaciones, por lo que realmente no estuviste inconsciente del todo, sino que también dormiste.
- Bueno perfecto! Entonces podemos bajar abajo, la verdad es que necesito cambiar la postura… y lo cierto es que también tengo algo de hambre.
- No te preocupes, ahora bajamos y te preparo algo.

No se hablo más, me incorpore de la cama, llevaba puestos unos pantalones cortos blancos y una camiseta morada. Alguien debió cambiarme mientras estuve inconsciente, o sedada. Era todo demasiado extraño. Baje las escaleras apoyándome en Susana. Me notaba cansada, demasiado cansada, tenia los músculos engarrotados, pero me sentía bien al poder caminar.

Una vez que llegamos al salón, un salón amplio del que había disfrutado más bien poco, me acomodo en el sofá, y se fue a la cocina a buscar algo para comer. Me trajo un plato variado con fruta. Era la primera vez en mucho tiempo que tenía hambre, que me apetecía comer, desde el accidente había perdido algo de peso.

Encendimos un televisor algo antiguo que existía en el comedor y nos dispusimos a ver algo en el mismo. pero no fue capaz de preguntarme que es lo que paso, el porqué de aquel ataque de ansiedad. Lo único que pude decir fue:
- No hace falta que os preocupéis por mí. Estoy bien.-
- Eso no nos compete a nosotros. La única que se miente sabiendo que no está bien eres tu.

Quizá tenía razón, estaba pensando en lo que estaba diciendo, cuando alguien toco a la puerta. Susana miro hacia la misma y se iba a levantar cuando le hice el alto y le dije:

lunes, 14 de septiembre de 2009

Tempo cap 1(8)

- Que tal estas?-susurro, se quedo esperando recibir alguna clase de respuesta. Solo obtuvo un silencio.- Silvia, estábamos preocupados.
- Que haces aquí?- es lo único que se me ocurrió decir.
- Silvia, por favor… eso no importa. Importas tú. Lo que te paso ayer.- se quedo pensativo, acto seguido dijo.- No digas nada, te traeré algo para que comas. Ahora vuelvo.

Y en menos de un minuto habíamos acabado aquella conversación. Se levanto y salió de la habitación. Aprecie la soledad en la que me había dejado, y en la que me gustaba sentirme desde hacía mes y medio, en la que había decidido sentirme desde que desperté del coma. Desde que ella desapareció. Mire a mi alrededor, en mi habitación todo estaba igual, salvo por las dos sillas de más que había. Alguien debió subirlas durante el tiempo en que me quede inconsciente. Para ser sincera, tenía algunas preguntas que quería resolver… pero de momento, seguí apreciando esa soledad. Andrés no tardo mucho, enseguida llego con una bandeja, un vaso de agua, y un plato con algo de comida. Lo cierto es que no tenía mucha hambre; pero decidí comer.
Nunca me había comportado como una niña malcriada, y si quería volver a estar en soledad no me quedaba más remedio que dejarme cuidar, aunque Andrés no fuera el ideal para ello. Así que acepte que me trajera la comida, y acepte el tomarme las capsulitas que me ofreció tendiéndomelas en las manos. Termine con todo y le mire fijamente.

Había perdido la cuenta del tiempo que hacía que no le veía, demasiado quizá, no lo sabía. Me sentía culpable de que estuviera allí. De hecho el no debía estar allí Se había vuelto a acercar a la ventana y seguía mirando fijamente por ella. Entonces fue cuando las palabras salieron solas de mi boca:

- Deberías marcharte. No hace falta que estés aquí.- dije yo con la voz algo temblorosa, temiendo la reacción que pudiera tener.

No dijo nada. Se hizo un silencio algo incomodo. Entonces volví a dirigirle la palabra.
- Deberías de estar con Andrea. No necesito que estés aquí.- esta vez hable en un tono más duro, dentro de todo lo fuerte que me podía hacer.
- Así que se trata de eso, ¿no? De que estoy con Andrea. De que me vaya con ella. No lo entiendo Silvia.- Dijo con un tono bajo de voz. Entonces le conteste:
- ¡¡No!!.- Grite sin darme cuenta.- ¡¡No se trata de eso!!

Fue en ese momento, cuando se giro, me miro fijamente y dijo, en tono pausado y casi susurrando,:
- Entonces de que se trata Silvia, explícamelo porque no entiendo porque lloraste en el baño el otro día, y no entiendo tu estado de abstracción en todo momento. Y mucho menos entiendo el ataque de ansiedad que te dio hace tres dias.No tengo que explicar nada. Es solamente que estoy cansada, el trabajo me ha tenido absorbida mucho…- Como era posible que mintiera con tanta facilidad?.- En serio, estoy bien, no necesito que nadie se quede - conmigo.- Nueva mentira, desde el accidente esto se había convertido en una costumbre.
- Lo siento Silvia, pero no puedo creerte. – Lo dijo con un tono apesadumbrado.-
- Entonces, que haces aquí? Si crees que te miento, porque estás aquí, en esta
habitación.
- No lo sé.- se hizo un silencio.- Te juro que no quiero molestarte, pero sé que algo en ti no es igual que antes. Y sé que no debo estar aquí; pero hay simplemente algo que me retiene.
Intente incorporarme, pero era inútil, no podía. Era como si estuviera anclada en esa postura en la cama. Andrés seguía en el mismo sitio y con la misma postura. No sabía que hacer ni que decir, al igual que yo. Era una situación un tanto incomoda, y habría dado cualquier cosa por no tener que vivirla. El silencio se vio interrumpido por una melodía aquí estoy yo para hacerte reír una vez más, confía en mi deja tus miedos y ya verás. Aquí estoy yo con un beso quemándome los labios, es para ti, puede tu vida cambiar, déjame entrar. Le pido a dios, que una estrella azul, viaje hasta ti y te enamore su luz, aquí estoy yo…. Era un móvil, el de Andrés, lógicamente yo en mi intento de abstraerme del mundo había apagado el mío. Miro la pantalla mientras la melodía seguía sonando; lo cogió, no sin antes salir de la habitación.

Por la melodía que sonó, supuse que sería Andrea, y que por ese mismo motivo salió fuera de la habitación para hablar… Escuche algo, no mucho, del estilo estoy bien, que has hecho hoy, y poco más… A si, debió preguntarle que donde esta, porque contesto una especie de mentira, algo así como que estaba en su casa, con algo del trabajo… no sé, me pareció oír.

Me hice la dormida antes de que volviera a entrar, no me apetecía seguir en la misma habitación que él , como tampoco me apetecía volver a seguir la conversación en el mismo tono de antes. Si fingía dormir, seguramente, no me molestaría. Y es lo que hice… fingir, o creo que me quede dormida… porque cuando volví a abrirlos había cambiado el relevo. Ahora está allí, Susana, sentada en una silla leyendo….se había rizado el pelo, solo le había visto así una vez, y lo cierto es que no le habían dado buenas opiniones. Me alegraba que estuviera así, estaba realmente guapa. Me desperté sigilosamente para no entorpecerle la lectura, pero dio igual, en el momento en que moví uno solo de mis parpados ya la tenía con la vista fija en mí. Resolví:

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tempo cap. 1 (7)

Cuando desperté estaba tumbada en mi cama, mi cabeza estaba a punto de estallarme. A mi lado, sentada en una silla con cara de preocupación estaba Carla; Susana estaba de pie, mirando por la ventana existente en mi habitación. Estaba abierta, sentía una ligera brisa, pero los rayos del sol no entraban, debía de estar oscureciendo… pensé en el tiempo en el que debía de haber estado inconsciente. Intente reincorporarme cuando Carla alzó la vista y me miro fijamente, susurro el nombre de Susana y esta se acercó a la cama. Me miraron preocupadas y disgustadas al mismo tiempo.

- ¿Que ha pasado?.- susurré con un tono algo avergonzado.

Me siguieron mirando con la misma cara y entonces, Carla, dijo:
- Te dio un ataque de ansiedad, y después perdiste la conciencia.- Estaba intranquila.- Andrés se asusto, menos mal que estaba el aquí. Aún así, no es momento de hablar de esto ahora. Tienes que recuperarte.
- Lo siento.- volví a hablar con tono avergonzado.-
- Tomate esto, lo ha dicho el médico. Y ahora duerme.- cogió un botecito color blanco de lo que parecían analgésicos, que seguramente no lo serían de la mesilla, acto seguido lo abrió y me acerco unas capsulitas junto con un vaso de agua.- Ahora descansa, nos quedaremos alguno contigo esta noche.

No me costó nada volver a conciliar el sueño…. Esta vez no soñé con el accidente como venía sucediendo casi todas las noches. Esta vez mientras dormía solo había un vacio, negro, oscuro. No sé el tiempo que dormí, lo único que sé es que me despertó un leve cuchicheo… Provenía de la puerta de la habitación… me incorporé un poco y pude ver a Andrés con Carla, no se entendía muy bien lo que decían, pero era algo así como que Andrés quería quedarse conmigo ese día, y Carla no lo creía conveniente, temía que me volviera a dar otro ataque parecido al del día anterior…
- Andrés, no me lo pidas… no se en que momento decidí que quería formar parte de esa encerrona.- Decía Carla, parecía que estaba a punto de llorar.-
- No es tu culpa, no es de nadie… Te dije que no entiendo que le paso…. En la fiesta estuvo igual, cuando la vi salir del baño tenía los ojos rojos… Andrea me comento que cuando entro en la cocina estaba pálida…. No lo entiendo Carla y necesito respuestas…
- Respuestas Andrés? Como tienes tanta cara…. Que te dijo Andrea….? No te has parado a pensar que es con ella con quien tendrías que estar, y no aquí con Silvia…- Se esforzaba por no gritar y echarle fuera de la casa.-
- Por favor, su tía ayer cuando vino dijo que esto era cuestión de tiempo que pasara. Es que no entiendo que haya venido por el estrés del trabajo, no me lo creo. Necesito saber el porqué de la reacción de ayer…

Con ello debió convencerla, porque se dirigieron los dos a entrar en la habitación, decidí hacerme la dormida, Carla recogió sus cosas y se marcho, de mala gana, pero se marcho. Se acerco y me dio un beso en la mejilla, y recordó a Andrés que debía de darme algo de comer en cuanto despertara y después darme el tratamiento. También dijo que ella volvería más tarde. Se marcho y me dejo allí con él, algo que no entendía. Quería estar sola, aunque era consciente que después de lo que paso el día anterior iba a ser algo difícil.
Simulé que despertaba en ese mismo momento. Abrí los ojos lentamente y me toque la cabeza fingiendo que me dolía la cabeza. Andrés estaba mirando por la ventada, de espaldas a mí, con los brazos cruzados, fue en ese instante cuando se giro y me vio, su rostro reflejaba una especie de preocupación y pesadumbre remezclada con dolor. Se quedo quieto de pie, titubeando entre acercarse o no hacia donde yo estaba, hasta que al final dio el primer paso y se acerco, se arrodillo al costado de mi cama y me dijo: