lunes, 15 de junio de 2009
Inciso (no he podido evitar la tentación, no forma parte de azar).
Confio en que esta será la ultima carta que te escriba. No se el motivo, ni el impulso que me empuja ha hacerlo, lo único que se es que es una necesidad que ha surgido de repente y lo estoy haciendo.
No busco tu perdón o algo de ti, nuestra historia se quedó hace dos años en punto muerto, y desde entonces cada uno siguio por su lado y nunca más nos hemos vuelto a dirigir la palabra, algo que hoy en dia, despues de tanto tiempo, no se si lamento. No pretendo excusarme o explicarte los motivos de aquella ruptura, no los que tu conoces, sino los verdaderos, las razones por las que decidi apartarte o apartarme de tu lado, seré egoista y me los guardaré para mi nuevamente, y creeme, pierdo mucho con ello.
Después de tantas idas y venidas, he comprendido que solo yo puedo entender lo que siento, y que si miento respecto a eso, me miento a mi misma; y que no miento cuando digo que ya no se lo que siento. Me pasé muchos meses mintiendome y diciendo que no te queria cuando en realidad sentía que el amor crecía aún más fuerte en mi; pero ahora, cuando ya estoy más serena, ya no se si lo que siento es amor o el cario que queda por haberte querido durante tanto tiempo; creo que si me abrazarás ya no sentiría nada, y no muero por un beso tuyo.
Y no me voy a pelear o discutir por decir que yo sufrí más que tu nuestra ruptura, eso es algo que nunca se sabrá. Nunca sabremos quien sufrío más en lo nuestro, estoy plenamente convencida de que cada uno lo vivió a su modo y decidió superarlo como quiso, porque despues de dos años, ambos lo hemos superado.
Y no lamento ni uno solo de los momentos que vivi despues de dejarte, cmo tampoco lamento ni una sola de las lagrimas que durante tanto tiempo derramé por ti, y me siento orgullosa de haber vividoalgo contigo, por poco o corto que fuera, aunque a veces tenga la sensación de que realmente no perdiera nada de ti, porque no se pierde algo que nunca has tenido. Y es que es esa la sensación, de que nunca te tuve, aunque me quisieses con locura, ello si alguna vez fue verdad.
Sabes, hay cosas que nunca comprenderé, y hay cosas que borraré tarde o temprano de mi vida, porque me siento extraña al pensar que te quise, y me siento extraña al comprender que me engañast, aunque sea algo que nunca entienda; porque me diste besos, que hoy me saben amargos.
Lo cierto es que hoy he vuelto a estar donde todo empezo, y hoy por hoy, lo unico que quiero que empieze es una nueva etapa donde estes fuera de ella, donde al sentir rencor no me acerde de ti, donde al tener confianza no me acuerde de la que tu traicionaste, y donde yo deje de sentirme culpable por errores que los dos cometimos; y sobretodo, no quiero volver a preguntarme porque me engañaste, o si esa fue tu venganza.
Te quiero fuera de mi vida, ni 26 de septiembres, ni dias de abril, ni lugares en los que estuvimos...
(6 de Enero de 2008)
(8)
No pudo dormir, se quedo despierto toda la noche contemplándola… despeinada, durmiendo, completamente desnuda… dibujó con sus dedos la silueta de su cuerpo… parecía un ángel. Se hizo de mañana… entonces ella despertó. Le dio un beso…Ella sonrió levemente y se levanto, tenía que coger un avión temprano… Fue a ducharse…El fue después… pero toda la pasión había desaparecido. Termino de recoger…ella se vistió, unos vaqueros, una camisa y unos tacones…El, la misma ropa del día anterior… salieron juntos del hotel…
- Te puedo llevar al aeropuerto?.- Pregunto él.
jueves, 11 de junio de 2009
(7)
- No te equivoques.- Le dijo ella.- Esto no es como antes, puede que exista algo de deseo, pero ni yo te quiero ni tú me quieres. Ahora yo puedo tener el control sobre esta situación, no juegues con fuego si crees que acabarás quemándote…
El no dijo nada, la cerco con la mirada y con el cuerpo. Desafiante, la quería hacer suya, aunque fuera una vez. Contra la pared, le cogió las manos, apretó su cuerpo con el de ella y la beso… Dejo que su deseo fluyera. Todo el enfado y la ira se transformo en autentica pasión. Comenzó a recorrer sus piernas con sus manos, la beso ardientemente, mientras recorría su cuerpo con sus manos, podía sentirla respirar entrecortadamente. Desabrocho los botones de su camisa poco a poco, intensamente. La pasión se había desatado, y ella se estaba dejando, sabía que no la volvería a tener, y no tenía idea si era mejor parar o seguir adelante con esa locura. Que más le daba a él, pensó, si nunca más la iba a ver al menos borrar los horribles recuerdos que tenia de ella. La abrazó con una fuerza con la que jamás la había tocado; siguió quitándole el resto de la ropa, al mismo tiempo que el mismo también se desnudaba. La cogió sobre si mismo y la tiro sobre la cama…
martes, 9 de junio de 2009
(6)
El volvió en sí, y la soltó… ella continuó andando indiferente y se sentó en el borde de una de las butacas estilo colonial que decoraban aquella habitación de hotel, volvía a tener esa sonrisa picara, le miraba a él, desafiante, sabiendo que ella jamás había tenido el control en aquella situación y ahora, por fin, lo tenía… El no fue capaz de articular palabra…
Ella volvió a levantarse, se puso a mirar por el enorme ventanal de aquella habitación de hotel… entonces él pregunto:
- Si me voy de viaje, y sinceramente, eso a ti no te importa. – Su voz se alzo a decir esta última frase…
El tensó los puños, intentando aguantar la situación… pero no pudo… se acerco a ella mas lleno de ira que nunca, y la volteo cogiéndola de la cintura… Después la acerco mas a si mismo, para volver a tenerla junto a él, pegada a él. Ella no dijo nada, simplemente se limitó a mirarle con indiferencia, el podía sentir la respiración de ella, su corazón latiendo dentro de su pecho, entonces no lo aguantó más, y la besó. Ella le aparto… pero no fue suficiente el pequeño empujón que le dio, él la cerco contra la pared, la miro fijamente, y la beso de nuevo, esta vez apasionada y ardientemente.
Volvió a sonar el teléfono de ella “Si, hola cariño… si, estaba recogiendo todo para mañana solo tener que cogerlo y marchar… no, estoy con un viejo amigo, me lo encontré hace dos días en la facultad, cuando fui a ver a Cristian… si, Cristian está bien, te manda saludos… yo también estoy deseando que llegue mañana para verte, nos vemos mañana. Un beso”.
- Me importa, si, desde el mismo momento en que volviste a aparecer en mi vida. No es una mentira universal.
- Pues fuiste tú el que me paró el otro día en el campus, y por cierto… yo sí que soy feliz desde que te olvide. Y él es, todo lo contrario a ti. Desde que me fui me traslade a Sevilla, soy plenamente feliz, el trabajo me va bien y…
- Sevilla, entonces, es él… Siempre supe que él había sido más importante que yo…
- Te equivocas, y ahora eso da igual… Hemos vuelto a encontrarnos después de varios años, y la verdad, ahora estamos muy bien, viviendo cerca.- Ahora ella estaba sentada sobre la cama, el estaba tenso, muy tenso.
jueves, 4 de junio de 2009
(5)
- Sorprendido, verdad? pasa… estoy terminando de recoger- La cara de ella mostraba indiferencia pura y dura…
- Tú… - es lo único que dijo él, únicamente la miro con aquella indumentaria… aquella camisa negra semi desabrochada y aquella falda negra con la pequeña obertura detrás… realzaba más su esbelta nueva figura al andar, llevaba el pelo recogido, y unas gafas de vista, nada de lentillas, como siempre la había conocido… Ahora llevaba unos tacones mucho más altos lo que la hacían tan alta como él. Andaba hacia dentro de la habitación… Revisando unos papeles.
Ella se giró y miro con una sonrisa picara…- No ves, no me habías reconocido…
Estaba a menos de dos pasos de él, entonces en un arrebato él la cogió por la cintura y la apretó contra sí mismo… casi podía sentir como el corazón se le salía a ella del pecho… El estaba en shock… Entonces ella le miro más fría que nunca y únicamente le dijo…
Nota de la escritora: Para todos los lectores, en especial para carmen que es la unica que me comenta ultimamente. El martes tengo mi examen de final de carrera, asi q estare algo atareada estudiando, seguramente esta sea la ultima entrada que postee hasta el martes... Besos para todos
miércoles, 3 de junio de 2009
(4)
Ella no firmaba con su nombre, únicamente firmo con su número de teléfono…
Se enfureció, sus ojos se llenaron de ira y comenzó a gritar porque precisamente, en aquel preciso momento, tenía que volver a dar señales de vida, se pregunto si es que no se habían hecho demasiado daño ya. Estaba realmente furioso… Pero no llamó…en ese momento.
Al cabo de tres días, ni uno más, ni uno menos; decidió acabar con aquella ¿“relación”? de una vez por todas…Se armó de valor para volver a escuchar su voz y entonces… marco el número de teléfono…
- Pero se puede saber quien…- ella le espeto y no le dejo acabar de decir ni una palabra más.
Ella espero a que terminara de apuntar la dirección y acto seguido le dijo:
- No tardes, no estaré mucho tiempo aquí. Te espero. –Este juego la excitaba… sabia, que ahora mismo se estaría poniendo de los nervios y volviéndose loco. Buscando una respuesta. Ella sonrío para sí misma, se dispuso a terminar de comer.
martes, 2 de junio de 2009
(3)
- Agradecería que me dejaras de una vez por todas”
… Él se quedo… como explicarlo, petrificado…No la había reconocido… y entonces ella se giro y se marcho… No había andado dos metros, cuando nuevamente se giro y le miro fijamente y le dijo:
- Veo que no me has reconocido… Para mí ha sido fácil hacerlo.
El contestó:
- Perdón? No entiendo.
- Ha pasado mucho tiempo, verdad- contesto ella- Cuanto… ¿dos o tres años?,¿ o igual más…?
- Sigo sin entender…
- Soy yo… Aquella chica que te hizo, como decirlo, tanto daño. Soy yo, aquella que te hizo llorar, la que… bueno, qué más da…
Él iba a contestar cuando sonó el teléfono de ella “Hola cariño, si, que tal… si, si… Esta todo preparado; los billetes de avión y el hotel en pleno centro parisino, es precioso, en serio, seguro que nos va a encantar… Yo también tengo ganas de que llegue… Perdona cariño, tengo que dejarte, me has pillado conversando con alguien, te llamo esta noche,¿ de acuerdo? Un beso”
- Perdona – dijo él- parece como si me conocieras de toda la vida, pero no sé quién eres…
- Mira, no tengo tiempo de estar aquí parada esperando que recuerdes algo, que sinceramente…. No sé si quiero que recuerdes…Adiós, y por favor, no me sigas.
Dio media vuelta y se marcho, dejándole allí con una cara de circunstancia que ni el mismo se digno a entender. Volvió a dirigirse al edificio, camino de su clase. Se paso todo el día, recordando aquel momento y aquella conversación de ella por teléfono. No se le había pasado ni por el más recóndito hueco de la mente, que podría ser ELLA.
Llego a casa casi malhumorado por la situación, y encendió el correo. Encontró un mensaje de ella, un e-mail sin asunto, en el que únicamente ponía: